Defendamos la democracia avanzando hacia la segunda independencia

Desde el Partido Comunista de la Argentina en el Frente de Todos queremos manifestar nuestra creciente preocupación por las acciones destituyentes que vienen ganando terreno en nuestro país. Estas acciones no son aisladas ni tampoco espontáneas; están pergeñadas por el entramado de poder real que articulan el gran capital financiero y agroexportador, el aparato judicial y las corporaciones mediáticas, y cuya notoria expresión política es la Alianza Juntos por el Cambio.

El reciente viaje en medio de la cuarentena estricta del ex presidente Mauricio Macri al Paraguay y su saludo a las movilizaciones de corte fascista que tuvieron lugar el pasado 9 de julio son provocaciones explícitamente antidemocráticas, ajustadas al guión que dictan los manuales golpistas del imperialismo yanqui.

La burda operación que la principal fuerza opositora intentó montar ni bien se conoció la noticia del asesinato de Fabián Gutiérrez, ex secretario de Cristina Fernández de Kirchner,  para «tirarle un muerto al gobierno» justo cuando se desnudaba a los ojos de la sociedad el escandaloso espionaje que hizo la AFI durante la gestión de Cambiemos, demuestra de lejos que no existe ninguna vocación dialoguista real en el espacio político liderado por Macri, Patricia Bullrich, Horacio Rodríguez Larreta y compañía.

No se les puede reclamar «civismo» y «responsabilidad» a quienes fogonean la desestabilización, llaman a la desobediencia civil y liberan zonas para permitir actos de odio y violencia en los que se atenta impunemente contra la libertad de prensa y contra las medidas preventivas que buscan salvaguardar la salud de nuestro pueblo.

Queda cada vez más en evidencia cómo mediante la lógica mafiosa de la extorsión los representantes del poder real operan sin ningún escrúpulo para que sus privilegios se mantengan inalterables. Ante cada titubeo del gobierno nacional, imponen su agenda y acusan a Alberto Fernández de no respetar la sacrosanta propiedad privada, las «instituciones republicanas» y las «libertades individuales» buscando así legitimar y amplificar el discurso y el accionar destituyentes.

Con la idea fuerza del anticomunismo aglutinan y buscan representar a los sectores más ultramontanos de la derecha, marginados de la vida política argentina por el consenso social construido al cabo de cuatro décadas alrededor de la consigna «Nunca Más», bandera de la democracia y los derechos humanos. 

Estas amenazas frontales a la democracia, a las que hay que sumarles el hecho lamentable de que continúa habiendo presxs políticxs en nuestro país y el marcado aumento durante la cuarentena de los crímenes y abusos cometidos por las distintas fuerzas policiales contra los sectores más castigados de la clase trabajadora, nos convocan a todos los sectores políticos con auténtica vocación democrática a debatir y definir propuestas programáticas de emergencia para la defensa irrestricta de los intereses populares.

En este sentido no sólo se vuelve urgente concretar la propuesta de un ingreso universal en esta situación de emergencia, sino que además, con el afán de redistribuir la riqueza y atender las necesidades de nuestro pueblo, no puede seguir aplazándose la sanción de  un impuesto a las grandes fortunas, que pueda abrir el camino para avanzar hacia una profunda reforma tributaria; así como tampoco puede seguir demorándose la necesaria expropiación de Vicentin para ponerla bajo el control del Estado y de sus trabajadores y dar un gran paso en pos de la soberanía alimentaria y la nacionalización del comercio exterior.

El difícil momento que nos toca vivir y los enormes desafíos que nos demanda se inscriben en un contexto histórico en el que se agudizan las contradicciones al extremo y se redefine el destino de la humanidad. Por lo tanto debemos prestarle mayor atención que nunca al  plano internacional. 

La descomunal crisis capitalista agudizada por la pandemia de Covid-19 no deja lugar a dudas: la lógica del «sálvese quien pueda», exaltada por el neoliberalismo, se muestra cada vez más incompatible con la democracia, con el Estado de derecho y hasta con la supervivencia del medio ambiente y de la propia vida humana. En cambio, aquellos países que han optado por andar el rumbo soberano del socialismo como sistema de organización social hoy pueden enfrentar las graves consecuencias de la crisis derivada de la pandemia de mejor manera, haciendo eje en el bienestar común, protegiendo de forma más eficiente la salud de su población, atendiendo con mejores recursos y herramientas públicas sus necesidades, poniendo en práctica su humanismo internacionalista y soportando heroicamente bloqueos y sanciones del imperialismo que se incrementan a medida que sus ejemplos de dignidad y solidaridad ganan mayor admiración y respeto en todo el mundo. 

Es momento de fortalecer la democracia generando más mecanismos de  participación ciudadana, de construir protagonismo y poder popular, de poner en discusión los privilegios de siempre de los grandes capitales concentrados, de investigar a fondo el saqueo que tuvo lugar en los últimos cuatro años en la Argentina y de juzgar a los responsables de haber contraído una deuda externa a todas luces fraudulenta.

Con el mandato popular que colocó en el gobierno al Frente de Todos defendamos a la inmensa mayoría que hoy resiste frente al avance de la pandemia, la crisis económica y la reacción neoliberal.

Para que «nunca más seamos colonia», tal como manifestara el 10 de diciembre de 2019 en su discurso de asunción el presidente Alberto Fernández, es preciso defender la democracia con el espíritu patriótico y revolucionario del Libertador General José de San Martín sin ceder a las presiones del cipayismo.

¡Avancemos con la imprescindible unidad popular hacia la segunda independencia!  

¡Seamos libres, que lo demás no importa nada! 

Partido Comunista de la Argentina

Federación Juvenil Comunista