El anticomunismo fue y seguirá yendo a parar al basurero de la historia

Desde el Partido Comunista repudiamos la agresión fascista llevada a cabo contra el centro cultural La Casa de Teresa y contra los murales del Polideportivo de las escuelas Comercial 7 y Normal 8 y 25 de la ciudad de Buenos Aires.

Es de público conocimiento que este centro cultural es una referencia de los espacios de la cultura alternativa y popular en la ciudad y especialmente en el barrio de Almagro y lleva el nombre de Teresa Israel, militante comunista desaparecida en la última dictadura. En el mismo sentido, el mural del Polideportivo también tiene como motivo la lucha por la memoria, la verdad y la justicia y la conmemoración de Ixs detenidxs-desaparecidxs.

Este ataque no es aislado, sino que se suma a otros recientes, como el allanamiento absolutamente irregular e ilegal realizado al merendero Negrito Avellaneda del barrio La Vecindad en la provincia de San Luis, en el que la policía no tuvo ningún paraguas siquiera seudo legal para irrumpir contra un lugar que no hace otra cosa que contribuir a la organización de los vecinos y vecinas contra el hambre y la pobreza.

Todo esto en el contexto de la reciente manifestación convocada por los sectores más reaccionarios de la Argentina intentando romper el aislamiento social preventivo con el explícito argumento de «no queremos comunismo». El rotundo fracaso de dicha iniciativa debería recordarle a sus miserables promotores que no se detienen los procesos históricos con el crimen ni con la fuerza y que la historia es nuestra y la hacen los pueblos.