Declaración del grupo de trabajo del Foro de San Pablo

Unidad y solidaridad antimperialista ante la pandemia

El ex presidente de Brasil, Luiz Inácio “Lula” da Silva, envió un saludo a la Reunión del Grupo de Trabajo del Foro de San Pablo, que se realizó el 8 de mayo de 2020, por primera vez de forma virtual.

En su mensaje, Lula destacó que la pandemia de Coronavirus deja al descubierto una crisis profunda del sistema capitalista, y que es tarea de los trabajadores construir un nuevo mundo pospandemia.

Coordinada por su Secretaria Ejecutiva, Mónica Valente, del PT de Brasil, la reunión del GT del FSP contó con la participación de 23 partidos miembros de 14 países, en la cual intervinieron, entre otros/as, Carlos Fonseca del FSLN, Nicaragua; Gabriela Rivanedeira de Revolución Ciudadana, Ecuador, Hugo Moldiz del MAS, Bolivia, Ángel Arzuaga del PCC, Cuba; Yeidckol Polevnsky del MORENA, México, Jaime Caycedo del PCC, Colombia. Por Argentina participaron Jorge Drkos del Frente Trasversal; Alejandro Rusconi del Movimiento Evita; Mariano Ciafardini del Partido Solidario y Marcelo F. Rodríguez del Partido Comunista.

En la reunión se analizó la situación que se vive en América latina y el Caribe en el contexto de la pandemia, expresando un profundo pesar por las crecientes pérdidas de vidas humanas causadas por la pandemia, especialmente a los de aquellos ciudadanos que fallecieron por no tener una asistencia médica adecuada o no tuvieron una digna sepultura, a la vez que se reconoció el trabajo de todos los profesionales de la Salud que, en América Latina, el Caribe y el mundo, se consagran a la humana labor de salvar vidas, muchas veces a riesgo de las suyas.

Se analizaron las diversas respuestas dadas por los gobiernos ante la pandemia y el impacto negativo, tanto en lo económico, político y en lo social que dejará como saldo esta situación, sobre todo en los países sometidos a políticas neoliberales, donde la medicina esta mercantilizada y no se la entiende como un derecho humano.

El GT del FSP declaró que es un momento en que se debe priorizar la solidaridad, la cooperación, la paz, el  respeto a la soberanía y a la autodeterminación de los pueblos y que los gobiernos deben consagrarse a la noble tarea de proteger a sus ciudadanos y de salvar vidas, y no de justificar sus insuficiencias atacando a otros gobiernos a base de mentiras, ejercicios militares o culpando y desconociendo a la OMS, como lo hace el gobierno de Donald Trump y sus aliados en el Continente, quienes intensifican sus agresiones, sanciones y bloqueos contra los gobiernos que no se pliegan a sus intereses, utilizando el discurso amenazador y neocolonizador, retomando el Macartismo y la Doctrina Monroe.

A partir de estas consideraciones, los participantes en la reunión de Grupo de Trabajo del Foro de Sao Paulo consideraron que la COVID-19 constituye un desafío mundial, que no distingue fronteras, ideologías o niveles de desarrollo; que para enfrentar la dimensión de la crisis actual es necesaria la solidaridad, la integración y la cooperación internacional, por encima de las diferencias políticas.

Que debe priorizarse la vida y la salud de las personas, por encima del mercado, y, por tanto, es imprescindible definir políticas nacionales para garantizar la soberanía y seguridad alimentaria de nuestros pueblos; que se confirma la necesidad de priorizar permanentemente la inversión en la salud pública, asumiendo este servicio como un derecho de los seres humanos y no una mercancía.

Que los efectos de la pandemia por el nuevo coronavirus han sido especialmente crueles para las mujeres, que en AL&C son la mayoría de los trabajadores de salud, encabezan una gran parte de los hogares en Nuestra América, y representan el 60% de la fuerza laboral del sector informal y autónomo; sin olvidar de la situación de violencia doméstica, que es una realidad en cuarentenas en todo el mundo y puede ser aún más grave en América Latina.

Que el neoliberalismo ha demostrado, una vez más, su fracaso como modelo social y que es imprescindible el desempeño protagónico y eficaz del Estado en función de los intereses nacionales y la protección de los más vulnerables; que la defensa de América Latina como Zona de Paz es garantía de la estabilidad de la región y condición esencial para las acciones mancomunadas en el enfrentamiento a la pandemia.

Conjuntamente a la declaración general, el GT del FSP emitió declaraciones de apoyo y solidaridad con Cuba, Venezuela y Nicaragua. Acceder para ver las declaraciones:  https://forodesaopaulo.org/