CONTRA EL DISCIPLINAMIENTO PARA EL AJUSTE:

         Ahora Boudou

 En unidad de acción, estado de alerta y movilización

Más allá de la legitimidad de origen, surgido por el voto popular y envalentonado por el resultado electoral de medio término, el gobierno de CEOs y la Sociedad Rural, ha precipitado al país en la más baja calidad democrática desde la dictadura cívico militar, y ha vulnerado peligrosamente el Estado de Derecho, con menoscabo de las elementales garantías individuales. Así se suman: la prisión de Milagro Sala y sus compañeros, la desaparición forzada de Santiago Maldonado, en el marco de la represión de Gendarmería, la renuncia obligada de la procuradora Alejandra Gils Carbó, la destitución del juez Rafecas, la suspensión del juez Arias, y ahora el dictado de prisión al ex Vicepresidente Amado Boudou, haciendo de estas prácticas autoritarias, además, un intento de escarnio público.

Con la suma del poder político, económico, mediático y judicial, Mauricio, que es Macri, está lanzado a ejecutar rápida y drásticamente la etapa de persecución y  amedrentamiento a la oposición y a cualquier organización  política, gremial, social, de derechos humanos  que pretenda oponerse y frenar la reforma laboral, previsional, educativa, de políticas públicas de salud, que pretende imponer, porque cree que es “ahora o nunca”.

Como siempre hemos sostenido desde el Partido Comunista, desde el campo popular y los gremios combativos, de los que formamos parte, no hay ajuste que cierre sin represión, experiencia que ya hemos vivido los argentinos, y de las cuales tenemos memoria.

Pero Macri va por más, va por todo (una inconmensurable concentración económica), y por todos, evidenciando además, prácticas de venganza, ejecutadas por un Poder Judicial adicto y genuflexo, y quizá también atemorizado. En este contexto, la prisión de Amado Boudou, por una causa que tiene más de siete años, es el sueño del grupo Clarín y sus secuaces, desde que el entonces Vicepresidente de la Nación -en el marco de políticas de gobierno que contemplaban un proyecto de país con inclusión social-, les quitara de sus garras el negociado de las AFJP, estatizando los fondos de la ANSES, para ir otorgando dignidad a una masa de jubilados que había sido infinitamente postergada, y que ahora el gobierno de Macri pretende subsumir nuevamente en el oprobio, con jubilaciones recortadas, servicios desvirtuados y sin medicamentos.

Amedrentamiento, persecución y cárcel completan el combo macabro de intento de disciplinamiento por parte del gobierno, no sólo de la oposición y de los movimientos organizados, así como de los jueces que no le son adictos, sino de toda la masa trabajadora, para imponer salarios a la baja y la pérdida de derechos laborales adquiridos. Derechos que se han obtenido con luchas obreras, estudiantiles, populares, que han costado sangre y vidas, y que estamos llamados a defender de la manera que conoce el campo popular: con la gente en la calle y en las plazas, en unidad de acción, organizada y consciente.

Partido Comunista

Buenos Aires, 3 de noviembre de 2017

Oficina de Prensa