Foro de São Paulo en Managua: Resolución de solidaridad con la Revolución Bolivariana y la Asamblea Constituyente de Venezuela

El XXIII Encuentro del Foro de São Paulo, reunido en la Ciudad de Managua, Nicaragua, Centroamérica, los días del 15 al 19 de julio de 2017, aprobó la siguiente Resolución de solidaridad con la Revolución Bolivariana y sobre la elección de la Asamblea Constituyente en la República Bolivariana de Venezuela, sobre la base de las siguientes consideraciones:

Desde los primeros días de abril hasta la fecha, la República Bolivariana de Venezuela y el Gobierno del Presidente Nicolás Maduro Moros, enfrenta una escalada de violencia promovida por la derecha venezolana, que ya deja más de una centena de víctimas fatales,  heridos, destrozos de toda índole, y un clima de zozobra y preocupación en la inmensa mayoría de las venezolanas y los venezolanos.

El propósito del plan desarrollado por la derecha es el derrocamiento del Gobierno constitucional, expresamente planteado por el sector más extremo de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) y en estrecho contubernio con el Secretario General de la OEA, Luís Almagro, Gobiernos de derecha de la región y todo ello bajo la conducción del Gobierno de los Estados Unidos de América  que sigue empeñado en su política de intervención en los asuntos que solo a los venezolanos incumbe.

Es conocido que en las tres oportunidades que han intentado desde la OEA imponer un “tutelaje” sobre Venezuela han fracasado: la sensatez y el respeto a las normas de la OEA y del Derecho Internacional y la posición firme de la mayoría de las naciones que integran esa Organización, ha prevalecido

Asimismo, hay que subrayar las múltiples manifestaciones de solidaridad que han desplegado, por todo el continente y en el resto del mundo, las fuerzas progresistas y democráticas del mundo; poco a poco, la verdad le gana la batalla a la mentira difundida por el poderoso aparato comunicacional de los Estados Unidos y sus aliados. Nunca antes en la historia, una nación ha sido sometida a tan feroz y persistente campaña de descrédito y difamación. El objetivo de tal campaña no es otro que preparar las condiciones para una intervención extranjera en Venezuela

Es importante señalar que la posición indeclinable y firme del Presidente Nicolás Maduro, ha sido la de convocar al Diálogo a todos los sectores políticos y sociales, sin ninguna exclusión, es así como a fines de 2016, con la cooperación del Papa Francisco, de los ex-presidentes José Luís Rodríguez Zapatero, Leonel Fernández y Martín Torrijos, y del para entonces Secretario General de UNASUR, Ernesto Samper, se reunió una delegación del Gobierno con otra de la MUD, y se llegó a una agenda común, pero inmediatamente la MUD se levantó de la mesa de diálogo y rompió toda posibilidad de acuerdo. A los pocos días, con la elección de la nueva Directiva de la Asamblea Nacional controlada por la MUD, la estrategia de violencia de la derecha quedó evidenciada.

Hay que acotar que mientras la derecha cierra las posibilidades de alcanzar acuerdos políticos en lo interno, se despliega una acción internacional para promover un cerco de facto sobre la economía venezolana, que ha tenido por objeto liquidar el proceso de recuperación moderada que viene experimentando la economía venezolana, luego de un período de serias dificultades, producto de la guerra económica de la derecha y de la estrepitosa caída de los precios del petróleo, que como es de todos conocido, es la piedra angular de la economía venezolana.

Por ello, saludamos la convocatoria del Presidente Nicolás Maduro al poder Constituyente,  originario y popular y, rechazamos por tanto la respuesta de la derecha, que ha pretendido imponer su agenda de violencia y sangre;

Saludamos que la Asamblea Nacional Constituyente, a elegir este 30 de julio de 2017; elaborará una nueva Carta Magna sometida a Referéndum, estableciendo las condiciones para la reconciliación nacional fundada en la justicia.

Saludamos el llamado reiterado del Gobierno Bolivariano para iniciar el diálogo constructivo para la paz, con la cooperación del Papa Francisco y el Grupo de Países Amigos, por lo manifestamos nuestro respaldo al esfuerzo por la paz y la estabilidad política de Venezuela que significa la convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente y reiteramos nuestro   apoyo irrestricto al Diálogo Nacional entre todas las fuerzas políticas y sociales y, ratificamos nuestro  rechazo a cualquier política intervencionista sobre la República Bolivariana de Venezuela.

Condenamos enfáticamente las acciones del Gobierno golpista de Michel Temer, de atacar al Gobierno venezolano y proponer que el país vecino cancele el proceso de elección de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) del próximo 30 de julio, asimismo, los usurpadores de Brasilia realizaron un análisis desinformado sobre una consulta realizado sobre las leyes venezolanas, en la que se consultó un impreciso número de electores para decir sí o no a la Asamblea Constituyente. De manera indebida, el gobierno brasileño también hizo comentarios sin conocimiento de causa sobre las normas que rigen la elección para la ANC, establecidas por un poder soberano -el Poder Electoral- y de acuerdo con la Constitución vigente en el país.

En cuanto al carácter del Gobierno brasileño y la ligereza de los métodos con que el Presidente de la República y su Canciller conducen la política exterior, intercambiando misivas con sicarios condenados por la justicia venezolana, la nota de Itamaraty no sorprende. Pero la conducta es condenable, considerando las tradiciones de la Casa de Rio Branco, que ha constituido a lo largo de décadas, desde principios del siglo XX, una de las diplomacias más conceptuadas del mundo moderno.

El gobierno de Michel Temer inhabilita esas tradiciones, al mismo tiempo que viola la Constitución Federal, cuyo Artículo 4 establece que Brasil se rige en sus relaciones internacionales, entre otros, por los principios de la autodeterminación de los pueblos y de la no intervención. La posición adoptada por el gobierno brasileño es una injerencia abierta en los asuntos internos de un país soberano, por lo tanto una violación flagrante de esos principios constitucionales y se asume contra las propuestas de diálogo nacional, pacificación, estabilidad política y reanudación del desarrollo económico, que están entre los objetivos enunciados por el gobierno del país vecino, al pregonar la cancelación del proceso de la elección de la Asamblea Nacional Constituyente en Venezuela. Así, el régimen golpista presta un servicio al imperialismo estadounidense y a las fuerzas retrógradas en Venezuela y en la región, que quieren imponer sus designios por medio de la violencia, incluyendo la intervención extranjera.

Condenamos igualmente, esa posición así como de Gobiernos y Parlamentos carentes de moral política alguna y que son instrumento del interés hegemónico del imperialismo norteamericano.

Con Venezuela todas y todos, contra Venezuela nadie pasará.